Ondas

Ojalá la hubiese abrazado suficiente…

…es lo único que reverbera mi mente desde que ella se marchó.

Los días ha transcurrido inexorables
como mareas danzantes
ante la luz de las lunas que nos separan.

Desprenderme de su vívido espíritu
me marginó a un abismo

donde dejé de distinguir su silueta,
donde la mía perdió su amplitud,
donde mi movimiento mermó.

Hoy día, los ecos de sus enseñanzas retumban…

…en-tre-cor-ta-dos…

…en los espacios que solíamos habitar.

Aunque ahora nuestras ondas se bifurcan
nuestra fuente es una.
Y como río que desemboca en el mar
sus lagrimas,
las mías,
en el manantial de la vida se reencontrarán.